Dios, muchos contra mi!

No se si te ha pasado, que en ocasiones, pareciera que los problemas se multiplicaran, que las circunstancias simplemente empeoraran y se amontonoran en nuestra contra. Yo he tenido esos momentos en los cuales uno quiere gritaaaar! Momentos en los cuales uno quiere correr como “Forrest Gump” sin parar, como acostarse y dormir y dormir y dormir. He experimentado momentos donde la salida de emergencia esta asegurada por la parte de afuera y nadie escucha tu llamado. Pero he aprendido, que en el silencio de la noche, cuando todos duermen, cuando la soledad se multiplica, y la incertidumbre aumenta, Dios esta siempre disponible para abrazarme, escucharme y secar mis lagrimas –un abrazo de EL es suficiente para tener paz.

El responde a tu llamado con paz en la tormenta.

En el siguiente texto, David esta huyendo por que esta amenzado de muerte, y no por un archirrival, sino por su propio hijo, Absalon. Como una vez escribi, que todo te falla menos Dios, aun la familia. Como si David no tuviera suficientes problemas al estar como rey, y esta amenazado constantemente, ahora tenia que enfrentar esto, y tuvo que huir:

Salmo 3
1 ¡Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios!
Muchos son los que se levantan contra mí;
2 muchos son los que dicen de mí:
«No hay para él salvación en Dios».

Nuestros enemigos se multiplican, y no necesariamente se refiere a personas, sino a todo lo que quiera aplacar nuestra FE.

Efe 6:12  porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Lo que debemos reconocer es que Dios es nuestra salvacion, no nuestras fuerzas. Combatir las dudas, con declaraciones de FE, asi como David clamo y creyo y luego Dios le dio la victoria.

Salmo 3
3 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí;
mi gloria, y el que levanta mi cabeza.

4 Con mi voz clamé a Jehová
y él me respondió desde su monte santo.
5 Yo me acosté y dormí,
y desperté, porque Jehová me sustentaba.
6 No temeré ni a una gran multitud
que ponga sitio contra mí.

Metete en su presencia y permanece en su monte santo y el te dara paz, sabiduria y la salida.

Samo 121:1-2
1 Alzaré mis ojos a los montes.
¿De dónde vendrá mi socorro?
2 Mi socorro viene de Jehová,
que hizo los cielos y la tierra.

Dios, escucha mi clamor, escucha el clamor de tu pueblo que ha decidido confiar ciegamente en ti, corresponde a nuestra fe, inclina tu oido y rescatanos con tu mano poderosa!

Impresionanos! Dejanos con la boca abierta! Como siempre lo has hecho!

Salmo 3
7 ¡Levántate, Jehová! ¡Sálvame, Dios mío!
Tú heriste a todos mis enemigos en la mejilla;
los dientes de los perversos rompiste.
8 La salvación es de Jehová.
¡Sobre tu pueblo sea tu bendición!

Asi lo creo, que estas trabajando, que estas preparandome para entregarme la salida! En ti espero, estoy a la expectativa!

Humberto Almanya y Laura Silvera
ZoomHummer


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s